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¿Qué es el estrés laboral, burn out y cómo enfrentarlo?

  • Foto del escritor: catalina mura
    catalina mura
  • 11 jun 2019
  • 3 Min. de lectura


El pasado mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) incorporó el estrés laboral o síndrome de Burn Out "Quemarse en el trabajo", a la lista de enfermedades que se circunscriben al entorno laboral, y que implican mantener un estrés crónico, sensación de agotamiento, sentimientos negativos hacia el trabajo y una disminución de la eficacia laboral. En dicho contexto, al menos el 60% de la población chilena mantiene, o ha sufrido síntomas de estrés laboral, según Page Personnel.

¿Cuáles son las causas?

Mantener condiciones de trabajo dentro de las cuales no existan expectativas claras respecto al desempeño, los logros no sean reconocidos y que las jefaturas se muestren autoritarias y críticas, o muestren preferencias particulares por algunos trabajadores, así como también, el acoso laboral, aislamiento, jornadas de trabajo extensas y labores mecánicas monótonas en las que se requiera suma atención y concentración, o mantener una carga excesiva, que conduzca a destinar mayor tiempo y recursos a la vida laboral, por sobre la personal, entre otros.


¿Cuáles son los síntomas?

Los signos que dan cuenta del desgaste laboral, son: Estrés crónico, fatiga, insomnio, sentimientos de tristeza, irritabilidad, aversión a lo relativo a lo laboral, etc., pudiendo gatillar a largo plazo problemas de autoestima, ansiedad y depresión.


¿Cómo manejarlo?

Muchas veces los conflictos se producen porque se mantienen problemas en la comunicación y tanto empleados como jefaturas mantienen supuestos y presunciones respecto al otro, afectando la relación y el ambiente laboral. Es por esto, que es importante mantener una comunicación clara respecto a las expectativas, objetivos y metas en el trabajo, así como también, informar sobre los problemas en forma respetuosa, aludiendo a las situaciones y actitudes que causaron dichos problemas, en vez de criticar y atacar al otro, directamente, o bien; callar y no expresarlo, manteniendo las emociones negativas que se produjeron a partir de ello.


Además, muchas veces nos sesgamos a tener una visión global pesimista en torno al trabajo y nos focalizamos en los aspectos negativos, por lo que sería óptimo identificar claramente los factores que nos generan malestar en el trabajo y ahondar en las medidas que se pueden tomar al respecto para reducirlo y solucionar problemas, así como también, detectar aquellas situaciones y elementos que nos hacen sentir bien, o gratifican nuestro trabajo. Vale decir, poner el foco en lo positivo y tomar medidas para corregir o disminuir lo negativo. Para ello, muchas veces contribuye hablar sobre cómo te sientes con tus colegas, amigos o familia, para que cuentes con una red de apoyo en quienes confiar y expresarte.


También, resulta altamente efectivo poder tomar pausas cada noventa minutos, ya sea para mirar por la ventana, tomarte un café, si puedes, salir de la oficina. Lo importante es que realices estas actividades poniendo atención 100% en lo que estés haciendo, y si surgen pensamientos respecto a los problemas en la oficina o lo que resta por hacer durante la jornada, identificarlos y dejarlos al margen en tu mente, para concentrarte en tu pausa. Aunque en ocasiones pudiese parecer que estás “perdiendo tu tiempo”, estos pequeños cambios contribuirán a aumentar tu atención y concentración para cuando retomes tus labores.


Ligando lo anterior, es importante que cuando te sientas abrumado, dejes tus actividades por unos minutos y te enfoques en realizar respiraciones profundas, inhalando lentamente por la nariz, hasta que el aire ingrese a tus pulmones y tu estómago se infle (puedes poner una mano en éste para notarlo), y luego retener unos segundos, para finalmente exhalar lentamente. Existe una técnica llamada 4-2-6, que consiste en inhalar en 4 tiempos, retener 2 y exhalar en 6. Inténtalo, y con esto, fisiológicamente hablando, estarás restaurando el estado de calma de tu organismo, reducirás el estrés y te concentrarás mejor.


Otro aspecto a destacar, es la alimentación y el sueño. Si bien es cierto, durante la jornada laboral es fácil decantarse por snacks o alimentos rápidos, tales como sándwiches, muffins, etc., estas comidas te harán sentir menos energía y más cansado durante el día. Elige frutos secos, verduras (puede ser bastones de apio, zanahoria, etc.) que te mantendrán saciado y con más energía por más tiempo. Además, ten en consideración la hidratación. 8 vasos de agua al día, prevendrán los dolores de cabeza. Y en cuanto al sueño, es importante que luego de tu trabajo, establezcas una rutina con hábitos saludables de sueño, que impliquen dejar el celular al menos una hora antes de dormir y descansar 8 hrs diarias.


Por último, es importante hacer ejercicio. Muchos podrían mostrarse reacios y argumentar que no tienen tiempo o están cansados, pero el hecho de mantener una vida sedentaria generará un círculo vicioso que implicará que te sientas agotado. No es necesario que corras 20K antes o después del trabajo, pero basta con que tomes acciones tales como bajarte una estación antes del metro para caminar a casa, dar un paseo en bicicleta, tomar una clase de yoga, etc.


Ps. Constanza Busse G.



 
 
 

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